ya no quieres a nadie, pero lo dices con la boca pequeña, porque se nota que mientes.
Vives mejor, es cierto, sin tener en tu cabeza todo el rato el mismo nombre.
¿De que te sirve? Solo son letras con su doble espacio.
Pero ese nombre tiene su cara, aquella por la que deseas viajar 700 km en linea recta.
Tienes grabada esa cara a fuego, en tu brazo derecho.
Aquel que no pertenece al corazón, que no tiene la misma sangre. Que va por libre, haciendo de su vida un placer.
Te sientas enfrente de tu espejo, y divisas el calendario, marcado con rojo cada 25 de mes.
Hasta que por fin algún día sera 25 de julio, y volaras hasta tu trozo de tierra prometida.
Porque has pensado muchas veces, que a lo mejor julio es tu mes, lo intentaste con noviembre, con marzo, con septiembre, con el horrible mayo que siempre te quita algo, y aun así no te resignas a pensar que te quedas sin meses para hacerlo únicamente vuestro.
Por que a lo mejor el destino, siempre caprichoso, te da en las narices para que espabiles, para que el alma se desperece y por fin olvides todo.
Aprendiendo así por fin a vivir la vida, no como pensabas, si no como te ha llegado.
Que no esta tan mal eso de sentirse segura de algo, aunque ese algo no sea lo que quieres.
2 de abril de 2011
Pecado Capital (3º parte)
Te levantas, y sobrepones una bata a tu pijama caliente, ultimo modelo. Vas a la cocina, como llevas haciendo mecánicamente no recuerdas ya el tiempo. Y te sirves tu triste café de la mañana, mientras las legañas te desprenden los ojos. Enciendes la caja tonta y sale tu diosa, aquella que admiras“por tocar la chorra a un torero” contando la patraña de la semana.
Sales al balcón, tu vecina la del quinto sigue tendiendo el ligero, mientras mira una y otra vez a la calle. Hasta que te ve, y comienza la diversión del día. (Fulana la que se caso en septiembre, ya esta con otro, mirala, mirala allí, con el maromo; y el del cuarto si que tiene guasa sale siempre en pijama el muy sarasa...)
pasas el plumero a las fotos de fiesta, mientras con la otra mano no sueltas el inalambrico para contar las desgracias que te pasan a la cotorra de turno.
Son las 2 y la comida ya esta servida, esperando a tu maridito con los rulos en la cabeza.
Mientras se echa la siesta el señor, tu te arreglas para que él te pasee por las calles y tu por fin te sientas toda una mujer florero.
De mayor quiero ser mujer florero.
Serán órdenes siempre tus deseos
porque tú sabes más de todo. Quiero
regalarle a tu casa todo mi tiempo.
Y por la noche te haré la cenita
mientras ves el partido o alguna revista,
y hablaré sin parar de mi día casero.
No me escuchas, no me miras...
¡ay!, cuánto te quiero.
Sales al balcón, tu vecina la del quinto sigue tendiendo el ligero, mientras mira una y otra vez a la calle. Hasta que te ve, y comienza la diversión del día. (Fulana la que se caso en septiembre, ya esta con otro, mirala, mirala allí, con el maromo; y el del cuarto si que tiene guasa sale siempre en pijama el muy sarasa...)
pasas el plumero a las fotos de fiesta, mientras con la otra mano no sueltas el inalambrico para contar las desgracias que te pasan a la cotorra de turno.
Son las 2 y la comida ya esta servida, esperando a tu maridito con los rulos en la cabeza.
Mientras se echa la siesta el señor, tu te arreglas para que él te pasee por las calles y tu por fin te sientas toda una mujer florero.
De mayor quiero ser mujer florero.
Serán órdenes siempre tus deseos
porque tú sabes más de todo. Quiero
regalarle a tu casa todo mi tiempo.
Y por la noche te haré la cenita
mientras ves el partido o alguna revista,
y hablaré sin parar de mi día casero.
No me escuchas, no me miras...
¡ay!, cuánto te quiero.
Pecado Capital (2º parte)
Las sirenas suenan en la calle. Y un cuerpo reposa sobre la fría calzada. Pobre, el ultimo acto de su vida a sido el mas visto por aquellos que casi no le reconocían.
Y el mundo sigue siendo un escenario en el cual las escenas escabrosas y faltas de respeto, son el aliciente perfecto para pasar la vida.
¿Te imaginas acabar tu representación con tanto publico? Imaginate desde pequeño, tu madre sujetando tus pequeños pasos. Saliendo con tus primeros amigos, besando lo que tu pensabas que era toda una mujer. Trabajando en el trabajo que te impuso tu padre, viendo la cara de tu hija cuando dormía, descansando, ya maduro, en un banco de piedra, sin pensar que los minutos se terminaban. Y finalmente el suelo te acoge con su frió manto rociero.
Y las luces preceden a tu cabalgata final.
Simples peleles en esta vida, antojos y penas. Sigue tu vida, que ya no es tuya, por mucho que no te convenza, se la vendiste a un mando con un par de pilas, para envidiar las cosas que tú no tienes.
Que tampoco te hacen falta, y aun así el instinto humano sigue siendo el mas idiota.
Quieres llegar a tu casa y llenarla de cosas inservibles, para habitar la habitación, para recoger trofeos que no te llenan. Y regodearte de amigos que se tapan la boca.
¿Y todo para qué?
Para pensar que si conservamos cosas inservibles las arrugas se olvidaran de tu cara.
Y el tiempo te dará una prorroga en su lista negra. Pero estamos jodidos, ya que la araña te persigue, hasta que consiga alcanzarte.
Y el mundo sigue siendo un escenario en el cual las escenas escabrosas y faltas de respeto, son el aliciente perfecto para pasar la vida.
¿Te imaginas acabar tu representación con tanto publico? Imaginate desde pequeño, tu madre sujetando tus pequeños pasos. Saliendo con tus primeros amigos, besando lo que tu pensabas que era toda una mujer. Trabajando en el trabajo que te impuso tu padre, viendo la cara de tu hija cuando dormía, descansando, ya maduro, en un banco de piedra, sin pensar que los minutos se terminaban. Y finalmente el suelo te acoge con su frió manto rociero.
Y las luces preceden a tu cabalgata final.
Simples peleles en esta vida, antojos y penas. Sigue tu vida, que ya no es tuya, por mucho que no te convenza, se la vendiste a un mando con un par de pilas, para envidiar las cosas que tú no tienes.
Que tampoco te hacen falta, y aun así el instinto humano sigue siendo el mas idiota.
Quieres llegar a tu casa y llenarla de cosas inservibles, para habitar la habitación, para recoger trofeos que no te llenan. Y regodearte de amigos que se tapan la boca.
¿Y todo para qué?
Para pensar que si conservamos cosas inservibles las arrugas se olvidaran de tu cara.
Y el tiempo te dará una prorroga en su lista negra. Pero estamos jodidos, ya que la araña te persigue, hasta que consiga alcanzarte.
Pecado Capital (1º parte)
Dios sabe cuanto, pero ya no importa, porque no llevas su nombre, y de nada sirve todo aquello para lo que has nacido, puedes conformarte con días de niebla sobre tus pies desdoloridos.
Y llorar por pensar lo que te duele.
Ya no importa nada, nada.
Porque te encanta entrar por la puerta y sentir el alma de la fiesta entrándote por las venas.
Y sonreír, porque eso que quieres sigue sin llegar, y cada vez importa menos.
No se puede echar en falta algo que nunca te ha dejado sabor en la boca.
Y aun así te haces gracia imaginándote.
Y escribes para no olvidar los detalles, y así poder olvidarte, todo tú, todo aquello que dejas de lado, porque sigue siendo de la generación de la libertad, en la cual los dolores causados no son de su importancia.
Y pasan los días, lentos, rayando la pared de tu cárcel, haciendo cruces como aspas de molino.
Y sigues queriendo que pasen los días, rápidos para que llegue ese viaje que tanto ansias, no sabiendo muy bien lo que vas a buscar.
Y sigues creyendo que el tiempo se detuvo hace tres años en una columna cualquiera, cuando el sábado tenia miedo de ser olvidado, contando adoquines.
Te sigue encantando cerrar los ojos e imaginarte tu mundo de irrealidades, en el cual un beso es una entrada a la atracción de la femme fatale...
Y llorar por pensar lo que te duele.
Ya no importa nada, nada.
Porque te encanta entrar por la puerta y sentir el alma de la fiesta entrándote por las venas.
Y sonreír, porque eso que quieres sigue sin llegar, y cada vez importa menos.
No se puede echar en falta algo que nunca te ha dejado sabor en la boca.
Y aun así te haces gracia imaginándote.
Y escribes para no olvidar los detalles, y así poder olvidarte, todo tú, todo aquello que dejas de lado, porque sigue siendo de la generación de la libertad, en la cual los dolores causados no son de su importancia.
Y pasan los días, lentos, rayando la pared de tu cárcel, haciendo cruces como aspas de molino.
Y sigues queriendo que pasen los días, rápidos para que llegue ese viaje que tanto ansias, no sabiendo muy bien lo que vas a buscar.
Y sigues creyendo que el tiempo se detuvo hace tres años en una columna cualquiera, cuando el sábado tenia miedo de ser olvidado, contando adoquines.
Te sigue encantando cerrar los ojos e imaginarte tu mundo de irrealidades, en el cual un beso es una entrada a la atracción de la femme fatale...
համբուրել...
un sábado cualquiera, puede resultar la noche de la ilusión. En la cual, un beso no es un beso. es un criadero de mariposas, que anidan en el estomago. pensando que allí es donde reside el poder, equivocándose al fin.
pero volvamos al beso, ese beso mariposa, que es la guía para encontrar el secreto. y solo eres capaz de preocuparte por lo que él piensa, sin darte cuenta que lo importante es lo que sientes tú.
y sin darte cuenta te encuentras con que la noche no es tuya, con que tu boca no es tuya, con que tus sueños no son los tuyos. Pero nada de eso importa, porque estas enfrente de la mismisima felicidad, aquella que buscaste en otros rojos, por si lograbas engañarla.
Aqui te encuentras, implorando un beso, como quien pide el ultimo aliento antes de la ejecucion. cierra los ojos, los cierras tan fuerte que tus parpados se pegan a tus mejillas, ¿y ahora que?
solo es un beso, no va a devolverte algo que no te ha quitado. Dandote cuenta que realmente no quieres eso, quieres algo que es improbable, que no puede ser. por eso pides un beso.
Las mariposas han tenido que hacer una metamorfosis al la inversa, para volver a ser gusanos, y así olvidarse. Olvidarse de tu nombre, de tus ojos, de tu boca, de todo aquello que la mariposa añoraba.
Invertebrado al fin, te sientes poderoso, porque ya nada te importa. Porque la mayoría de la gente esta junta y no se quiere, porque es mas fácil olvidarse del amor, que rescatar algo que esta perdido, porque las mariposas son las suicidas que no se resignan. Porque los gusanos son el suicidio del amor.
pero volvamos al beso, ese beso mariposa, que es la guía para encontrar el secreto. y solo eres capaz de preocuparte por lo que él piensa, sin darte cuenta que lo importante es lo que sientes tú.
y sin darte cuenta te encuentras con que la noche no es tuya, con que tu boca no es tuya, con que tus sueños no son los tuyos. Pero nada de eso importa, porque estas enfrente de la mismisima felicidad, aquella que buscaste en otros rojos, por si lograbas engañarla.
Aqui te encuentras, implorando un beso, como quien pide el ultimo aliento antes de la ejecucion. cierra los ojos, los cierras tan fuerte que tus parpados se pegan a tus mejillas, ¿y ahora que?
solo es un beso, no va a devolverte algo que no te ha quitado. Dandote cuenta que realmente no quieres eso, quieres algo que es improbable, que no puede ser. por eso pides un beso.
Las mariposas han tenido que hacer una metamorfosis al la inversa, para volver a ser gusanos, y así olvidarse. Olvidarse de tu nombre, de tus ojos, de tu boca, de todo aquello que la mariposa añoraba.
Invertebrado al fin, te sientes poderoso, porque ya nada te importa. Porque la mayoría de la gente esta junta y no se quiere, porque es mas fácil olvidarse del amor, que rescatar algo que esta perdido, porque las mariposas son las suicidas que no se resignan. Porque los gusanos son el suicidio del amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)